viernes, 23 de octubre de 2009

Historia Triste

Gerardo se despertó como siempre desde hace varios años, ya cerca de la madrugada, reviso su ropa y quedo complacido de los colores brillantes que esta noche había elegido. Salió a la calle como todos los días en busca de su alimento preferido... ¡Cerebros! Si, Gerardo era un Zombie. Todas las noches recorría las calles de los barrios bajos de Querétaro en busca de victimas.

Su lento caminar le molestaba por que la únicas víctimas potenciales a las que podía alcanzar eran a los minusválidos o a los borrachos, aunque preferibles estos últimos ya que el sabor era mejor, algunos incluso alcanzaban los 7 grados Gay-Lussac, si aparte de Zombie era un alcohólico.

Esta noche había escogido ya una esquina muy oscura en la calle 5 de Mayo en el centro histórico para atrapar una víctima. Esta vez parecía que temprano conseguiría su alimento, se acercaba a su trampa una persona que al parecer venia distraída –Mmmhh un informático- pensó -Poco cerebro pero fresco con poco uso- cuando vio que la distancia era poca, se abalanzó sobre ella con tan mala suerte que no la alcanzo, las cosas no estaban saliendo bien.

Unas horas después ya cansado de estar intentando de manera inútil una y otra ves de alimentarse se dio por vencido. Se regreso a su refugio, y de forma determinada agarro un cuchillo y se cortó las venas pero no se murió pues era zombie, ya no podía morir, entonces se sintió frustrado, incomprendido, solo y con rabia hacia el mundo… y lloro, lloro hasta que el sueño lo venció… Olvide comentarles, esta nueva generación de zombies también eran emos.

Fin

2 comentarios:

  1. Te faltó el creatura:

    Pos qué te metiste 'criatura'?

    jajajajaj

    Nah... esta divertida la idea... un zombi emo...

    ResponderEliminar

Yo no soy mamón, pon lo que quieras.