jueves, 4 de febrero de 2010

Consejo

Por lo general soy una persona pacifica, como en algún post de hace buen tiempo lo comente, solo me he peleado un par de veces en mi vida y en ese par de ocasiones, lo hice por la sencilla razón, antes era muy menso.

Les digo, por que la primera vez que me pelee fue con Pepe, hermano de Kaki que son dos de mis mejores y más antiguos amigos, por cierto tengo como tres años que no los veo pues viven, uno en SLP y otro en Monclova si no me equivoco, bueno a pesar de que Pepe es de menor edad que yo, en ese tiempo era un mostro de unos 10 centímetros más alto, creo ahora es de unos 20 centímetros más alto, bueno, me lo surtí con una serie generosa de golpes que acababa de ver en una película, no me acuerdo cual, pero era una de guerra entre nazis y gringos o ¿Era una de Charles Bronson? no era una de vaqueros, la verdad ni recuerdo que película ni tampoco recuerdo por que fue el pleito, me imagino que para ver si los golpes aprendidos funcionaban.

La segunda vez fue por andar de caliente y quererle bajar una chava a un wey. Este carajo me surtió a mí, para que lo niego, si, me puso una madrina no como la de la pasión de Cristo, pero sí estuvo grave, nada que lamentar dientes completos aun. La verdad no sé ni por qué se la quería bajar, si existiera la mujer lobo ella seria, era peludisima y tenia mas bigote que yo.

El asunto es que desde entonces, aprendí una importante lección: Nunca le busques pleito a más gandayas que tu, chìngate al débil.

2 comentarios:

  1. No, pos ya me imagino con quien te metias, pa haber aprendido la lección, Sendercito que bueno que le bajaste al pleito. Así no me gustan los niños!!
    ja!
    saludos desde el poquito soleado terruño...

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  2. pégale a todo mundo no discrimines. Eso te hara más fuerte, los musculos de la cara se te harán tan fuertes que les haras sangrar los nudillos.

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Yo no soy mamón, pon lo que quieras.