Recuerdo mi fiesta de graduación de la carrera, todo fue muy bien, muy bonito, todos trajeados, las mujeres muy emperifolladas, los papases y las mamases bien orgullosos y elegantes, el baile, el chupe, el desmadre muy chingon todo, si pero que pinche hueva de fiestas.
¿Qué pasa en estos tiempos? ya lo de las graduaciones esta perdiendo su valor o más bien, su espíritu, resulta que ya hasta para salir del kínder a los niños les organizan graduaciones ¡no mamen! Pinches chiquillos todos modorros, mimados y miados graduándose ¿qué le pasa a este mundo? ahora todo pretexto es graduación: el kínder, la primaria, la secundaria, la preparatoria, ok la prepa pasa ¿pero los demás? más bien es el pretexto para hacer fiestas.
Por eso el mexicano es famoso, de todo hace fiesta y luego nos quejamos de estar estereotipados en puras chingaderas.
Al rato, hasta los pinches cursos de verano, esos que les dan a los huevones que andan retrasadísimos en sus materias, van a tener graduación.
Para Redshoes.